Donald Trump quiere someter a Joe Biden a juicio político y varios republicanos no descartan el plan

Donald Trump quiere ver al presidente Joe Biden sometido a un juicio político, y los aliados del expresidente en el Congreso y sus rivales del Partido Republicano para las elecciones presidenciales de 2024 están ansiosos por unirse a esa lucha conforme se acumulan los propios problemas legales de Trump.

El principal oponente de Trump, el gobernador de Florida Ron DeSantis, dijo esta semana que los republicanos de la Cámara de Representantes “están absolutamente en su derecho” de evaluar una investigación de destitución contra Biden.

La ex embajadora ante la ONU Nikki Haley, también candidata a la presidencia, dijo que los republicanos tendrían “justificativos para hacerlo”. Y los líderes del Partido Republicano de la Cámara de Representantes alineados con Trump preanuncian lo que se avecina.

“Los republicanos de la Cámara de Representantes no dejarán piedra sin mover”, dijo la representante Elise Stefanik, de Nueva York, la cuarta líder del Partido Republicano en la Cámara y una de las principales aliadas de Trump, a quien a veces se menciona como posible candidata a la vicepresidencia.


Hunter Biden, investigado por sus negocios. Foto AP

Esta semana, la posibilidad de someter a Biden a juicio político por los negocios de su hijo, Hunter Biden, surgió desde los rincones más extremos de ala derecha del Partido Republicano para llegar hasta la corriente principal en él.

El presidente de la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, anunció en Fox News que la Cámara podría iniciar una investigación para la destitución de Biden y el martes se explayó sobre sus planes en un evento de prensa en el Capitolio.

Sin embargo, el miércoles, a puerta cerrada, el presidente republicano de la Cámara les dijo a sus colegas del Partido Republicano que el proceso de destitución aún está en sus inicios, y McCarthy reconoció que aún se desconoce mucho sobre Joe Biden y sobre si tenía conocimiento o estaba implicado en los negocios de su hijo, lo que podría dar lugar a un delito procesable.

“El presidente de la Cámara repasó lo que sabemos y lo que no sabemos”, dijo Tom Cole, representante republicano de Oklahoma, legislador experimentado y presidente de una comisión.

La ofensiva

“Hay muchas cosas que no sabemos – no sabemos si algún dinero fue directamente al presidente Biden o no”, dijo Cole, explicando el mensaje a los republicanos de la Cámara. “Para eso se hacen las investigaciones”.

La representante Marjorie Taylor Greene, republicana de Georgia, dijo que McCarthy también les dijo que, si se llega a una investigación para destituir a Biden, va a pedir que “estén conmigo en esto”.

Greene, aliada de Trump que respalda la destitución, dijo que nadie se levantó durante la reunión privada para objetar.

Al poner a Biden sobre aviso de que la Cámara está considerando una investigación, los republicanos están convirtiendo un control del Congreso sobre el poder ejecutivo antes poco frecuente – los cargos formales de destitución por delitos graves y menores – en otra herramienta que se esgrime en la política partidaria.

Es una escalada política, impulsada por Trump, después de sus dos juicios de destitución. La perspectiva de una investigación sobre la destitución de Biden también llega en momentos en que Trump se enfrenta a crecientes causas judiciales, incluida una posible acusación federal en la investigación dirigida por el fiscal especial Jack Smith sobre sus esfuerzos para anular las elecciones en el período previo al ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Foto EFE
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden. Foto EFE

Trump es el único presidente en la historia de Estados Unidos que ha sido sometido a juicio político dos veces: la primera en 2019 por una llamada telefónica en la que instaba al presidente ucraniano Volodimir Zelenski a buscar trapos sucios sobre los Biden o arriesgarse a perder la ayuda militar estadounidense, y de nuevo en 2021 tras el asalto del 6 de enero de 2021 al Capitolio por parte de partidarios de Trump que intentaban anular la elección de Biden.

Ahora, como favorito del Partido Republicano a la candidatura para enfrentar a Biden en 2024, Trump lleva mucho tiempo furioso por los juicios políticos que le iniciaron los demócratas de la Cámara de Representantes. McCarthy ha sugerido que los impeachments de Trump podrían ser eliminados, como proponen Stefanik y Greene. Pero Trump quiere que Biden enfrente acusaciones similares.

“Me someten a juicio por una llamada telefónica ‘perfecta’, y no someten a juicio a Biden”, publicó Trump en internet en mayúsculas esta semana, calificando al actual presidente de “corrupto”.

La semana pasada, en una audiencia pública de Fox News en Iowa, Trump expresó quejas similares y preguntó: “¿Por qué no han sometido a juicio político a Biden? … ¿Por qué no está sometido a juicio político?” Los representantes republicanos de varias comisiones están investigando a los Biden e insinúan que el presidente podría haber estado al tanto o involucrado en el trabajo de su hijo Hunter Biden, particularmente cuando el menor de los Biden formó parte del directorio de la empresa de energía ucraniana Burisma.

Los republicanos del Congreso destacan el testimonio de dos denunciantes del Servicio de Impuestos Internos (IRS) que declararon la semana pasada que el Departamento de Justicia frenó su investigación sobre los Biden, afirmación que el organismo rechaza. Los republicanos también hicieron pública información que, según el FBI, no está verificada proveniente de un informante confidencial que alega pagos de Burisma a los Biden como sobornos, aunque otros documentos muestran que un alto funcionario de la empresa niega que se efectuaran pagos.

Los problemas

Hunter Biden había aceptado declararse culpable de un delito menor de evasión fiscal derivado de una investigación federal, pero el acuerdo fracasó el miércoles cuando un juez planteó dudas al respecto.

“Ya he visto suficiente. Necesitamos un fiscal especial que tenga jurisdicción sobre todas y cada una de las investigaciones de la familia Biden”, dijo en las redes sociales Chris Christie, otro rival de Trump en la elección de 2024.

La Casa Blanca se ha negado a responder preguntas específicas sobre cualquier investigación de impeachment de los republicanos de la Cámara contra Biden.

“Pueden hacer lo que quieran, pero no vamos a perder el foco”, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karine Jean-Pierre, a principios de esta semana, refiriéndose a las “verdaderas prioridades que preocupan a las familias estadounidenses”.

El propio Biden ha dicho en repetidas ocasiones que no habla con su hijo sobre sus negocios en el extranjero.

Mientras Hunter Biden comparecía el miércoles ante el tribunal, la secretaria de prensa emitió un comunicado: “Como hemos dicho, el presidente, la primera dama, quieren a su hijo y lo apoyan mientras sigue rehaciendo su vida”.

No todos los republicanos están de acuerdo con los planes de la Cámara de evaluar una investigación de destitución, pero los que se oponen podrían enfrentar represalias políticas de Trump.

El líder republicano del Senado, Mitch McConnell, dijo el miércoles que entiende que los republicanos de la Cámara de Representantes puedan tener incentivos para lanzar una investigación de destitución después de que Trump fuera sometido a juicio político dos veces cuando los demócratas tenían el control de la cámara.

Pero el republicano de Kentucky desaconsejó a los demás republicanos seguir por ese camino.

“El impeachment debería ser más infrecuente que común”, dijo McConnell, que ha soportado durante mucho tiempo la ira de Trump y no ha hablado con él desde el mes anterior al ataque al Capitolio. “Creo que no es bueno para el país que se repitan los impeachments”.

Trump esta semana les apuntó a otros senadores republicanos, entre ellos John Cornyn, de Texas, y Mitt Romney, de Utah, que habían expresado reticencia a iniciar un proceso de juicio político.

Los demócratas de la Cámara de Representantes han declarado que el intento de destituir a Biden es extremismo político y dieron a entender que se opondrán a él.

“Soy muy consciente de lo importante que es estudiar los hechos y las pruebas antes de llegar a cualquier conclusión, y los republicanos están haciendo lo contrario”, dijo el representante demócrata Dan Goldman de Nueva York, uno de los principales fiscales en el primer juicio político de la Cámara contra Trump en 2019.

“De lo que están hablando ahora es de pura venganza política que no se basa en hechos y pruebas”, señaló, y agregó que eso es “abusar de las facultades de destitución del Congreso”.

Agencia AP

PB

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